Piercing
Ocupar un piercing de argolla o punto en la nariz es una forma de resaltar tu personalidad y darle carácter a tu rostro. La argolla aporta un estilo más llamativo y rebelde, mientras que el punto suele verse más delicado y sutil, ideal si quieres algo discreto pero con actitud. Además, muchas personas eligen este tipo de piercing porque realza los rasgos faciales y se puede combinar con distintos estilos de maquillaje y accesorios. Es un detalle pequeño, pero con mucho poder para marcar tu estilo propio.